lunes, 10 de noviembre de 2008
REFLEXIÓN
Querido Jesus: Ahora con la nueva tecnología puedo enviarte un correo para que las demás personas que pueden leer estos párrafos se den cuenta de que tú estas en sus vidas y que nunca caminamos solos. Querido Jesús yo quisiera dejar huella en este mundo, tal vez no al grado como tú la dejaste, pero sí quisiera contribuir con un granito de arena. Enseñame Jesús tu camino, guíame hacía mi verdadera vocación. Este mundo cada día se vuelve complicado y las nuevas generaciones estan siendo afectadas, me gustaría mucho trabajar con los jóvenes, los cuales representan el futuro de este planeta, Señor, danos tu gran amor, como lo hace nuestro querido Dios Jahvé a través de ti. Desde muy pequeña me di cuenta de tu presencia y te agradezco por la familia que me diste y por la sabiduría que me proporcionaste a través de ellos. Yo estoy 100% segura de que existe una misión para cada uno de nosotros, y poco a poco yo lo estoy descubriendo. La vida por sí misma es maravillosa, escucho los cantos de los pájaros en la mañana y te doy gracias por que puedo escucharlos, por tener a mi familia, por tener tu gran amor; yo confío Jesús plenamente en Tí, no temeré nunca más de las cosas negativas de esta vida, me aferraré a Tí. Por que si no tuviera esa base que es Dios y Jesus, sería como una casa construida en la arena, que cuando llegue la marea, deshace todo lo construido, no puedo edificar ningún edificio sin las columnas, ésto es lo que representa para mí vivir con Dios y Jesús.
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